lunes, 14 de agosto de 2017

Una Campaña Extraordinaria


          Nunca había habido una campaña presidencial como ésta, donde el gobierno y la oposición hubieran estado respaldando con igual entusiasmo al mismo candidato. Yo he escrito muchas veces que la generalísima de la campaña de Piñera es Michelle Bachelet, porque todo lo que hace su gobierno conduce a que más gente quiera que vuelva el anterior, pese a que en 2013 el 62 % votó por ella para que Piñera no tuviera continuidad.

          Es que ese 62 % votó por Michelle 1.0, la moderada, que entregó la conducción económica al también moderado Andrés Velasco, con el imprevisto resultado de que los votantes, sin saberlo, estaban eligiendo a Michelle 2.0, la extremista, que se creyó su propio cuento marxista y desmanteló el sistema de impuestos, liquidó la educación particular subvencionada con amenaza de ruina a la enseñanza superior privada; y dictó una ley laboral que entrega la batuta a los sindicalistas de extrema izquierda. Todos esos “logros” de su Gobierno gozan de una sólida impopularidad y la mayoría empezó a decir: “mejor que vuelva el anterior”. Por eso yo proclamé a Michelle como generalísima de Piñera.

Ahora ella le pone broche de oro a su tarea con un proyecto de ley de pensiones que va acentuar su impopularidad, pues reajusta las jubilaciones altas y no les da nada a las más bajas, junto con crear otro ente estatal, el CAC, que ya van a ver todos cómo dilapida en “pegas” políticas y sueldos millonarios el dos por ciento de las remuneraciones de los trabajadores que va a recaudar.

Y la generalísima le ha hecho a su candidato dos aportes más: ha anunciado el traslado de los presos políticos militares a un penal común, como continuidad a la medida de Piñera de trasladar de Cordillera a Punta Peuco a diez altos oficiales (r) presos políticos; y ha resucitado el “asesinato de Frei”, un completo invento que ni siquiera creen los miembros más serios de la familia Frei. También ese “caso” fue reactivado para la campaña de 2009, pero al hijo de Frei no le redituó en votos y salió derrotado. Después Piñera se apropió del caso, porque donde puede denostar a Pinochet lo hace (lo declaró en 2009 como “el peor gobernante de la historia de Chile”) y antes de un viaje a Estados Unidos le prometió a su ex rival, Frei junior, reactivar allá pericias demostrativas del “magnicidio” de su padre, con tan mala suerte que el único informe pericial norteamericano arrojó que no había rastro alguno de veneno en los restos. Pero el “caso Frei” sigue siendo popular porque no cuesta nada revivir el respectivo “juicio por los diarios” y hacer que los incautos y cerebros lavados renueven la tarea habitual de proferir injurias contra el mayor estadista chileno del siglo XX, que es lo que buscan todos los del “No”, de Bachelet hasta Piñera, en particular ahora que hay un candidato representativo de las fuerzas del “Sí”, José Antonio Kast, que últimamente ha doblado su apoyo en las encuestas.

Piñera está tan feliz con el apoyo oficial, que ni siquiera ha reparado en que, si dos más dos son cuatro, la fiscalía lo va a formalizar por las mismas conductas y razones que a los senadores Rossi y Pizarro. En su caso la formalización implicaría suspenderle su derecho a sufragio, sin el cual no puede inscribirse como candidato presidencial. Hago notar una vez más que los únicos medios que han dado a conocer esa situación potencial han sido este blog y el diario “Estrategia”, donde mantengo una columna los miércoles, en desobedecimiento del mandato de Piñera de que no se publique nada mío en ninguna parte, y que tan escrupulosamente han obedecido, por razones que sólo ellos saben, Radio Agricultura, El Mostrador y Cosas.

Es que, por añadidura, me he atrevido a destacar el hecho insólito de que los diputados de la Concertación primero y de la Nueva Mayoría después se hayan “dado vuelta” repetidas veces en votaciones de comisiones investigadoras y en la propia sala de la Cámara para impedir condenas a Piñera, las cuales tenían demás votos para aprobar. Justamente hace algunas semanas comenté como un “milagro” (blog del 4 de agosto, “Milagro en la Cámara de Diputados”) que en la comisión investigadora del caso Exalmar se hubiera condenado a Piñera gracias a que ningún diputado de la Nueva Mayoría se dio vuelta. Correspondía después que la sala de la Cámara se pronunciara, pero no se ha publicado en la prensa cómo lo ha hecho ni si se ha reeditado el “milagro” de que ningún diputado DC o de izquierda se haya dado vuelta para sumarse a la bancada de ChileVamos y mantener la impunidad de Piñera.

Disfrutando de la misma, se apresta a viajar a entrevistarse con Macri, confiando en que el juez del crimen de Buenos Aires, Rodolfo Canicoba Corral, ante quien está imputado por soborno en el caso LAN, no lo someta a proceso y lo siga manteniendo en la saludable indemnidad en que, allá también, ha permanecido hasta hoy.

Sin duda, una campaña extraordinaria, donde tiene todas las de ganar el peor.

viernes, 11 de agosto de 2017

Tiempos Orwellianos


          Esta mañana, al leer “El Mercurio”, reflexioné sobre cuánto daño le han hecho los partidarios del “No”, desde Bachelet hasta Piñera, a este país. Es que en la sección “Hace 30 Años” venía reproducida una noticia del 8 de agosto de 1987 donde decía que, por primera vez en el siglo XX, la producción de trigo de Chile había llegado a 18 millones de quintales, suficientes para satisfacer todas las necesidades del país y dejar todavía un excedente exportable.

          ¡Qué diferencia con 14 años antes de eso, cuando Salvador Allende notificaba a los chilenos de que quedaba harina para pocos días más! ¡Cómo no agradecer a la Fuerzas Armadas y Carabineros que, días después, hubieran atendido el clamor de Frei Montalva, Aylwin, Jarpa, Bossay y hasta de un modesto diputado como yo, que el 22 de agosto del 73 les pedimos a los comandante en jefe y al general director que pusieran término a la situación existente. La falta de pan se originaba en la Reforma Agraria DC y UP.

          Hoy día venimos de vuelta de nuevo y los totalitarios están haciendo lo que siempre han hecho, es decir, privarnos de libertades. Desde luego, han avanzado en privarnos de la libertad de expresión, porque hay un proyecto de ley aprobado en comisiones de la Cámara para meter presos por un mínimo de tres años y un día a los que contradigan cualquier fallo dictado por los tribunales contra los militares que derrotaron al terrorismo de izquierda.

          Y lo más alarmante es que en la comisión liberticida de la Cámara no sólo se impusieron los mismos de siempre, es decir los totalitarios socialistas y comunistas, más los votos de los kerenskys, que siempre terminan haciendo lo que les mandan los rojos, aunque después tengan que llamar a los militares para evitar un régimen soviético, sino todavía más alarmante fue que se abstuvo el diputado de RN  Cristián Monckeberg. ¡Se abstuvo! Por suerte los restantes diputados de ChileVamos votaron en contra, pero así y todo perdieron.

          Y, por supuesto, los totalitarios que nos gobiernan, que han logrado el descontento general con sus medidas socialistas y ven que van a perder la elección, han recurrido al “enemigo público número uno” que han diseñado, tal como el régimen totalitario del libro de Orwell, “1984”, en el cual el gobierno todopoderoso había designado a Emmanuel Goldstein como el villano oficial y culpable de todo y cada vez que se veía en problemas, ordenaba que todo el pueblo prorrumpiera durante dos minutos en insultos contra Goldstein.

          En el caso de los totalitarios chilenos de hoy, su Goldstein es Pinochet y por eso, como la gente está descontenta con tanto socialismo que ha paralizado al país, han inventado levantar una vez más el fantasma de Pinochet y resuelto cerrar el penal de Punta Peuco y trasladar a los presos políticos militares a un penal común.

          Lo que pasa es que los enemigos del Gobierno Militar que salvó al país ahora están divididos entre Piñera y Bachelet, y el Gobierno quiere poner a Piñera en una situación incómoda, pues, sabiendo que éste ha sido el principal perseguidor de los militares junto con Patricio Aylwin; y sabiendo que el electorado de Piñera es, en su mayor parte, de ex partidarios del Gobierno Militar, quieren desenmascararlo para que tenga que oponerse al cierre de Punta Peuco.
   
       Es como los dos minutos de insultos al enemigo público número uno de la novela 1984. El cierre de Punta Peuco son los dos minutos para decir atrocidades de Pinochet y hacer patente la “contradicción vital” de Piñera.

          Pero resulta que tanto los detractores bacheletistas como piñeristas del régimen militar pueden encontrarse con una sorpresa, porque ayer fue proclamado en el Caupolicán José Antonio Kast, un candidato de derecha que no reniega, sino defiende al régimen militar y lo declaró así ayer en la proclamación. Además, los asistentes tuvieron el coraje de cantar la estrofa de los “Valientes Soldados” en reconocimiento a la salvación de Chile por las Fuerzas Armadas y Carabineros.

          La fuerza del “Sí” renace, ante el daño que han hecho al país los del “No”, que ahora irán a la elección divididos entre los candidatos Piñera (en el improbable caso de que no sea formalizado), Guillier, Sánchez, Goic y Me-O, es decir, al menos en cinco frentes, mientras los del “Sí” estamos unidos tras uno solo, José Antonio Kast. Si todos ellos juntos apenas pudieron vencer al “Sí” en 1988 ¿cómo casi treinta años después los del “Sí” no vamos a poder vencerlos si van divididos entre cinco?

          En 2017 vuelve a estar en juego la decisión entre socialismo y libertad que los militares hoy perseguidos permitieron resolver. Un solo candidato los representa hoy. 

domingo, 6 de agosto de 2017

Estará de Dios


          La frase política más importante de la semana la dijo la señora de José Antonio Kast, Pía Adriasola, en entrevista a “La Segunda” del jueves: “Si Dios quiere que José Antonio sea Presidente de la República, va a ser Presidente de la República”.

          No puedo estar más de acuerdo con eso. Dios está siempre presente en nuestras existencias. Si no, no diríamos constantemente “Por Dios”, “Vaya con Dios”, “Que Dios te bendiga”, “¡Dios mío!”, “Dios dirá”, “Dios sabe cuándo”, “Adiós”, “Dios los cría…”, “Dios se lo pague”, “A Dios rogando…”, “Dios quiera”, “Con la ayuda de Dios”, “A quien madruga Dios le ayuda”, “Sin Dios ni ley”, “Dios no lo quiera”, “¡Alabado sea Dios!”, “Dios escribe derecho con líneas torcidas”…

          Claro, en el medioevo español un pragmático escribió: “Y vinieron los sarracenos/ y nos molieron a palos/ que Dios ayuda a los malos/ cuando son más que los buenos”. La vida suele ser así.

          Pero, personalmente, creo que hay una alta probabilidad de que José Antonio Kast sea Presidente, tanto con la ayuda de Dios, como porque dos más dos son cuatro.

Es un hecho que la gente está cansada de la izquierda gobernante. Hasta Ricardo Lagos lo está, como queda implícito en su último “dictum” en el sentido de que el país debe concentrarse en crecer “y lo demás es música”. Hasta él está de acuerdo en que la izquierda debe irse con su música a otra parte. Tanto que las encuestas las encabeza un individuo que tiene el peor de los prontuarios posibles, pero la gente lo advierte con los medios y la decisión de poner término a las negativas reformas que ha emprendido el actual gobierno.

          Ese candidato está convencido de que va a ganar, porque está acostumbrado a salirse con la suya aunque lo pillen mil veces. Tanto que ahora dice creer que lo puede lograr en la primera vuelta. Pero también creía que iba a sacar un millón de votos en la primaria, y sacó 800 mil; y que iba a tener el 70 % de los votos y obtuvo el 58 %. Y ahora la realidad futura es peor para él, porque, si dos más dos son cuatro, como lo he señalado en anteriores blogs, va a ser formalizado por la justicia por delitos que merecen pena aflictiva y, en esas condiciones, no cumplirá un requisito fundamental para ser Presidente: tener derecho a sufragio, pues el mismo se le suspenderá al momento de ser formalizado. 

          La fiscalía ha anunciado la formalización de los senadores Fulvio Rossi y Jorge Pizarro por los mismos hechos en que ha incurrido Sebastián Piñera, con la diferencia de que el monto de lo obtenido por éste con iguales procedimientos que ellos fue seis veces mayor que el percibido por cada uno de los mismos. Un recién condenado por similares actuaciones, Giorgio Martelli, por un monto similar al de Piñera, recibió pena aflictiva. Luego, si dos más dos son cuatro, repito, éste verá suspendido su derecho a sufragio y no podrá inscribirse como candidato presidencial.

          No está demás observar que, bajo los patrones éticos impuestos por Carolina Goic en la DC, Sebastián Piñera no podría ser el candidato de ese partido. Los de ChileVamos son más "laxos" en ese sentido, por supuesto. Y parece que los del 30% de los consultados en las encuestas, que apoya a Piñera, también. Mismo 30 % que evade el pasaje en el Transantiago. No sé si da para hablar de "crisis moral", pero por menos que eso Enrique Mac Iver se hizo famoso denunciándola hace más de cien años.

          ¿Por quién deberá votar, entonces, el electorado de centroderecha? Obvio, por el único candidato de derecha restante, José Antonio Kast, que, por lo demás, según la encuesta UDD que publica hoy “El Mercurio”, tiene más partidarios que Carolina Goic y es el cuarto en preferencias detrás de Piñera, Guillier y Beatriz Sánchez. Y además cumple con los patrones éticos impuestos en la DC.

          En resumen, una verdad tan grande como la de que si Dios quiere que José Antonio Kast sea Presidente, lo será, es esa otra de que, si dos más dos son cuatro y Sebastián Piñera es formalizado del mismo modo que Rossi y Pizarro, no podrá inscribirse como candidato, ChileVamos deberá apoyar a Kast y la elección la ganará éste, porque las políticas de izquierda cansaron a la gente y la mayoría quiere un cambio.

          En fin, Dios dirá. Y si lo que debe suceder no sucede, porque sabemos que en Chile muchas veces dos más dos no da cuatro y se ha visto “muertos cargando adobes”, quiere decir que estará de Dios y qué le vamos a hacer.

viernes, 4 de agosto de 2017

Milagro en la Cámara de Diputados


          Todo el mundo sabía que cuando en la Cámara o alguna de sus comisiones investigadoras se presentara una moción de votación perjudicial para Sebastián Piñera, pese a tener allí sus adversarios políticos de la Concertación o la Nueva Mayoría, según el caso, más votos que él, se “iban a dar vuelta” el suficiente número para librar a Piñera. Cada uno sacaba sus propias conclusiones acerca de por qué lo hacían y el único medio informativo nacional que llamaba la atención sobre la anomalía solía ser este blog, pero los hechos eran esos. Sucedió así en 2008 cuando la comisión investigadora de la compra de acciones LAN con información privilegiada por parte de Piñera votó para pedir la grabación de la voz que dio la orden en bolsa, voz inconfundible que iba a delatar como falsa la afirmación del acusado de que había sido un “programa automático de compras” y no él quien la había ordenado. La Concertación tenía mayoría de 5 a 3 sobre la Alianza, cuyos diputados oficiaban de escuderos de Piñera –como hoy lo hacen los de ChileVamos--  pero cuando se votó para pedir la grabación la Concertación perdió 3 a 5. Dos diputados concertacionistas “se dieron vuelta”.

El presidente de la Comisión, Jorge Burgos, un hombre insobornable, se quedó con un palmo de narices y por eso se extrañó mucho de que después, ya elegido Piñera Presidente pese a su condena por la Superintendencia por la operación ilícita bursátil –así es Chile, y puede volverlo a ser— La Moneda lo convidara a una gira presidencial al exterior. Al partir el avión el invitante lo inspeccionó para que los invitados le dieran las gracias y se encontró con Burgos en su asiento. Furioso por el desliz de la secretaria que le había extendido la invitación, le espetó: “¿Merece usted este viaje?”, lo cual los periodistas captaron y publicaron. Fue de las primeras “piñericosas”.

          Después la situación de las votaciones se repitió, tanto que motivó un artículo mío en el diario “Estrategia” titulado “Dar Vuelta Diputados”: cuando se sometió a la Cámara el informe de la comisión investigadora del caso Cascadas, que había concluido que el Presidente Piñera no había respetado su deber de abstención en el mismo, la Concertación tenía mayoría en la sala de 41 a 31 para aprobarlo. Pero la votación resultó de 41 a 31 para rechazarlo y de nuevo Piñera quedó libre de condena. Diez diputados opositores a él se habían “dado vuelta”. La merecida sanción se frustró de nuevo.

          Posteriormente, en otra comisión investigadora, el diputado DC Fuad Chahín, pidió oficiar a la Superintendencia para que detallara las sanciones dispuestas por ella contra la empresa Bancard, de Piñera. También había mayoría de la Nueva ídem para aprobar el oficio, pero repentinamente algunos de sus diputados tuvieron necesidades urgentes y se ausentaron al momento de la votación, lo que aprovecharon los de ChileVamos para rechazar la petición de oficio y frustrar los afanes inquisitivos de Chahín para saber las sanciones a Bancard.

          Atendidos esos precedentes, ahora ha tenido lugar un verdadero milagro en la Cámara de Diputados: la votación de un informe contrario a Piñera en la comisión investigadora del caso Exalmar, que acusa al ex Presidente de haber tenido “pleno conocimiento” de que el fallo de La Haya “podía irrogarle intereses por la compra de Exalmar” y de que un hijo suyo fue miembro del directorio de ésta ¡fue aprobado con los votos de la Nueva Mayoría! ¡Ninguno de sus diputados “se dio vuelta” ni tuvo “urgentes necesidades” que lo hicieran ausentarse durante la votación! Increíble.

          En vista de ese traspié, Piñera procuró conseguir un “second best”: que ningún medio lo publicara y, como yo me informo por los medios “abiertos”, tampoco yo lo iba a saber y no iba a aparecer ni siquiera en el único órgano no controlado por Piñera, este blog. Todo iba bien hasta que prevaleció la vanidad humana: sus escuderos en la comisión no resistieron dar a conocer a “El Mercurio” un hallazgo de ellos: habían descubierto en el informe condenatorio dos “copy-pastes” de páginas web de Ciper Chile y Radio Bío-Bío, amén de otros de “El Mundo” de España y medios peruanos. Y entonces ayer ese diario publicó tal denuncia de los diputados defensores, pero no pudo menos de revelar, en el curso de la información, lo que Piñera no quería que se supiera: que esta vez fue condenado por la comisión investigadora de lo mismo por lo cual había sido sobreseído por la fiscalía y los tribunales. ¡Justamente lo que había logrado que nadie publicara, en el preciso momento en que lo sobreseían judicialmente en la querella por Exalmar! La vanidad de los diputados pudo más, pero su “jefecito” debe estar furioso con ellos.

          En consecuencia y más allá de eso, este cronista debe dejar constancia del milagro que ha tenido lugar en la Cámara: en una acusación contra Piñera, no “se dio vuelta” ningún diputado. ¿Será que los vientos de probidad que soplan desde la DC --donde el senador Pizarro ha debido marginarse del partido por obtener de SQM lo mismo que Piñera mediante facturas objetadas-- han llegado a ese recinto legislativo?

miércoles, 2 de agosto de 2017

La Ética Agoniza Pero No Muere


          Como carezco de dotes de vidente, sólo hago pronósticos basado en los hechos, en mi conocimiento de la gente y en la lógica. Y por eso ahora pronostico que de la crisis DC saldrá fortalecida la candidatura de Carolina Goic, por dos razones: la primera es que el episodio vivido en la Junta Nacional ha conseguido amplia exposición en los medios y eso le procurará a la candidata algo de lo cual carece: conocimiento a nivel nacional. En este momento tiene un 50 %, que es muy poco para una persona que aspira a competir en una elección presidencial. Después de la Junta DC debería aumentar bastante.

          La segunda razón es que su postura se ha fundado en la ética, tanto en su oposición a que el diputado Rincón vuelva a presentarse como en la situación previa que derivó en la renuncia a la presidencia de la DC del senador Jorge Pizarro y su posterior alejamiento del partido, tras anunciarse su formalización por el uso de facturas que no correspondían a servicios reales prestados a SQM, con fines de recaudación electoral.

          En ese sentido la DC –contra la imagen de partido en crisis--  también debería salir fortalecida, porque hace valer la ética, por contraste con otras colectividades, desde luego las de ChileVamos, que lejos de reparar conductas como la de Pizarro, en el caso de Sebastián Piñera las avalan y lo proclaman candidato presidencial, sin el menor reparo ético.

          Siempre en mi predicamento de hacer pronósticos fundado en los hechos, en el derecho y en la lógica, yo he predicho que Piñera no podrá inscribir su candidatura presidencial porque ha incurrido en la misma conducta que Jorge Pizarro y Giorgio Martelli, este último ya condenado a cuatro años (pena aflictiva) y el primero formalizado, es decir, acusado de igual delito, lo que les acarrea constitucionalmente la suspensión de su derecho a sufragio. Esta suspensión impide optar al cargo de Presidente de la República y, si “donde hay la misma razón debe haber la misma disposición”, Piñera no podrá inscribirse si es formalizado, como predigo que lo será.

          Otra cosa es que él obre como si nada de lo anterior existiera, y tiene razón, pues una de las explicaciones de su éxito político ha sido siempre la de que actúa como si las leyes y normas que obligan a las demás personas no lo obligaran a él. Y le ha ido bien. Con la enorme ventaja económica de que goza, aparece constantemente en todos los medios, hoy  mismo anunciado una Reforma Previsional que un equipo de economistas eficiente, también financiado por él, le ha preparado y que posiblemente será mejor que el proyecto del Gobierno. Por razones como ésas encabeza las encuestas... y a la basura con la ética.

          Naturalmente, en estos días también Piñera apareció en todos los medios dando recetas para la crisis de la DC y haciendo votos, “en nombre del país”, para que ella se solucione, lo cual me hizo recordar a Groucho Marx, quien afirmaba querer pertenecer sólo a clubes que no lo admitieran a él como socio. Pues Piñera no podría pertenecer hoy a la DC a la cual da consejos, por la misma razón por la cual Jorge Pizarro ha debido marginarse de la colectividad. Ambos han hecho, en el caso SQM, las mismas cosas que pugnan con la ética de ese partido.

Pero ChileVamos no se hace problemas. Olvidada ya está la defenestración ética de Laurence Golborne por la UDI cuando se le descubrió una relativamente escuálida cuenta en Islas Vírgenes, por contraste con la adhesión actual y sin problemas del mismo partido a quien mantiene 1.800 millones de dólares en las mismas Islas Vírgenes y otros paraísos fiscales, como Panamá y Luxemburgo. Los que en la derecha tenemos alguna preocupación por la ética tenemos, por fortuna, la alternativa de apoyar a un candidato de derecha que la respeta, José Antonio Kast.

          En resolución, así como mantengo mi pronóstico de que Sebastián Piñera será formalizado y ello le impedirá inscribirse como candidato, ahora añado otro en el sentido de que Carolina Goic aumentará su nivel de conocimiento, mejorará su cometido en las encuestas y se hará competitiva con las restantes postulaciones del oficialismo.

          Porque en Chile puede ser verdad que la ética agoniza, pero no ha muerto.


domingo, 30 de julio de 2017

Un Diario Mitológico


          “El Mercurio” de hoy domingo abre con un mito y cierra con otro. En la página A2 es destacado un artículo de Orlando Sáenz en que nos informa que el país que entregó Pinochet a Aylwin en 1990 afrontaba situaciones tan indeseables como las que confronta el país que Michelle Bachelet legará a su sucesor. Es decir, el Chile que en 1989 crecía a más de diez por ciento al año, que se había puesto a la cabeza de América Latina en todos los aspectos, exhibía excelentes cifras macroeconómicas, tenía un desempleo apenas superior al 5 % en enero del 90 y mejoraba año a año su clasificación de riesgo financiero, estaba en igual situación que el actual, que crece cada vez menos, ve deteriorada su situación financiera y fiscal, tiene un desempleo de 8 % y aumentando y cuya clasificación de riesgo financiero ha caído por primera vez desde entonces.

          Los mitos de Sáenz son proverbiales, pero el de Carlos Peña, con que se cierra el diario de hoy domingo, los supera, pues constituye un elogio para la peor política socialista que ha sufrido el país, con la posible excepción del Transantiago, la Reforma Agraria “drástica, masiva y rápida” de Frei y Allende. Peña sostiene que ese desastre posibilitó el surgimiento de una nueva clase media emprendedora en el agro, cuyos votos le van a dar el triunfo ahora a otro, en su tiempo, entusiasta de la misma Reforma, pero que en estos días guarda conveniente silencio al respecto, Sebastián Piñera. Y Peña exclama, en un rapto de entusiasmo ante su propia lucubración, “¡Viva la Reforma Agraria!”

          “¡Felix culpa!” que ahora permitirá una mayoría en favor de su candidato favorito, el mismo a quien hace casi exactamente dos años tachaba, también en su columna de ese diario, de “pícaro oportunista” que siempre conseguía quedar impune tras las irregularidades que cometía, las cuales precipitaban a otros en la descalificación y el desprestigio, pues “el que tiene peor comportamiento es el que tiene menos riesgo de salir dañado”. Hoy los fuegos de Peña, un hombre de izquierda, se dirigen preferentemente contra los adversarios de Piñera y en particular contra el candidato de la izquierda, Alejandro Guillier, a quien ha ridiculizado con su reconocidamente cáustica pluma.

Lástima para él que pocas páginas antes de su elogio a los “emprendedores creados por la Reforma Agraria”, la Sociedad Nacional de Agricultura, recordando también el aniversario de tan nefasta iniciativa, se refiere así a la supuesta “nueva clase” de empresarios que alaba Peña: “’La tierra para el que la trabaja’ pasó a ser un lema vacío, por cuanto ningún trabajador de predios expropiados recibió un metro de tierra, hasta que el Gobierno Militar resolvió parcelar y entregar títulos de dominio sobre ellas. Esos trabajadores agrícolas, hasta hoy, han debido sufrir los rigores de una economía menor que la de subsistencia, a quienes el Estado (es decir, todos los chilenos) debe subsidiar año a año, a través del INDAP, con US$400 millones en bonos, subsidios y ayudas que, aun así, no les permiten salir de la pobreza”. Ésa es la “prosperidad” de la “nueva clase emprendedora” que creó la Reforma Agraria.

          A todo esto, y visto lo anterior ¿cuánto nos cuesta el socialismo a los chilenos que realmente producimos? Cuatrocientos millones de dólares al año para sostener a los parceleros de la Reforma Agraria; otros cuatrocientos millones de dólares anuales para indemnizar a los guerrilleros marxistas, “exonerados políticos”, autodeclarados “torturados” y sus familias, más su salud y educación gratis; y setecientos millones de dólares anuales para el deficitario engendro socialista llamado Transantiago. ¿Es capaz el país de sobrevivir a tanto socialismo sin caer en la ruina que nos anuncia ya el descenso de la clasificación de riesgo-país?

          ¿Y nos proponen  como solución a Piñera, un partidario de la Reforma Agraria que dejó tal cual el Transantiago, votó a favor los subsidios a los ex guerrilleros marxistas y ya en su período aumentó de ocho a doce por ciento el endeudamiento público como porcentaje del PIB, aun gozando de excepcionales condiciones externas (el cobre llegó a US$4 la libra)?

          Como dijera el desesperado Garrick, “¡por favor, cambiadme la receta!”.

miércoles, 26 de julio de 2017

¿Pasará Agosto?


          En la universidad contaban de un tipo que quería deshacerse de su señora y pidió consejo a sus amigos. Uno le dijo que si tenía relaciones con ella cuatro veces al día, con seguridad se iba a morir en dos semanas. Cuando quedaba un día para que se cumpliera el plazo se encontraron el consejero y el marido, que estaba tan deshecho que parecía un zombi; el primero le preguntó cómo le había ido con el plan, y el segundo le contestó: “Se ha cumplido, pero ella está feliz porque no tiene idea de que se va a morir mañana”.

          Este blog ha dedicado sus últimas ediciones a un tema importante, que no ha tratado ningún otro medio de comunicación: la inminente formalización de Sebastián Piñera en el proceso por facilitación de facturas falsas a SQM y otras empresas con el fin de conseguir financiamiento electoral, en el que ya está formalizado su hombre de confianza, encargado electoral de su campaña de 2009 y ex gerente de Bancard, Santiago Valdés. En procesos similares ya están en proceso de formalización los senadores Pizarro y Rossi, por facilitación de facturas por $45 millones cada uno. Ambos tenían la misma responsabilidad que Piñera: beneficiarios de la recolección ilícita de fondos para sus respectivas campañas por parte de dependientes o hijos suyos.

          He argumentado que si se tiene en cuenta que Giorgio Martelli fue condenado por el mismo delito de facilitación de facturas falsas para fines electorales por $363 millones, a la pena de cuatro años de presidio remitido, que es “pena aflictiva” (mayor de tres años y un día), siendo el monto de las facturas, en el caso de Piñera, muy parecido ($366 millones), su formalización también sería por un delito merecedor de pena aflictiva, lo que acarrearía la suspensión de su derecho a sufragio, de acuerdo a la Constitución. Y como para ser Presidente de la República se requiere tener derecho a sufragio, su inscripción como candidato sería inadmisible y el Servel debería rechazarla. Chile Vamos se quedaría sin candidato.

          Pero si alguien me pregunta cómo va mi caso contra Piñera, yo tendría que contestarle lo mismo que el marido en proceso de deshacerse de su señora: está muy bien, porque no tiene idea de que no podrá inscribirse como candidato.

          El otro día un lector de este blog me contó que había oído un comentario del analista político Mirko Macari en que informaba que el futurólogo Ayún, que ha predicho varias cosas que después sucedieron, anunció que en agosto habría en Chile un “terremoto político”. Coincide con la inminente formalización de Piñera por un delito merecedor de pena aflictiva.

          La unanimidad de las personas que se han enterado de mi predicción -–fundada exclusivamente en el análisis de hechos judiciales y normas legales y constitucionales-- sostiene que Piñera es “too big to fail” y nada le va a ocurrir, pues tiene todo controlado, cooptado y comprometido en su favor. Las leyes que se les aplican a otros “not too big to fail”, como Pizarro y Rossi, no van a regir para él. Ya en el pasado algunos que hacían las mismas cosas “iban para adentro” y él, en cambio, no (aunque sí lo encargaron reo, “y no por lindo”, antes de “zafar”).

          He sido el único opinólogo del país (y este blog el único medio informativo, además de los diarios “Chile Informa” y  “Estrategia”, el primero me reproduce y en el segundo mantengo una columna) en anunciar la inminente formalización de Piñera y las consecuencias políticas que ella traerá consigo. Y no he encontrado a nadie que concuerde con mi predicción. Todos creen que, con su inmensa fortuna, no se mueve una hoja ni en la prensa ni en los tribunales sin que él lo permita.

          Y yo respondo con un antiguo refrán: “Para verdades, el tiempo”. Cuando pase agosto, veremos si ha pasado agosto.